llegada al budiño, el tiempo nos respeta y el ambiente ya es gratificante...el ruido de las desbrozadoras resulta animador, las pegadas de las marretas en los viejos buriles nos animan a ponernos manos a la obra cuanto antes... no hamos sido los mas madrugadores...
En el suelo pues igual unas veinte personas,muchos de ellos de la sala de Faiscas, bien equipados y con muchas ganas, desbrozadoras, y harramienta manual y los currantes claro hacen de una zona selvática una escuela de escalada, con caminos y espacios libres. La libertad de las paredes que ahora hasta parecen mas altas. Desde lo alto ya podemos observar la evolución de la limpieza en el suelo. Que currazo!!!!
En la pared se llegaron a contar un máximo de seis personas eliminando chatarra vieja y oxidada. Buriles, espits, reuniones de cable podres...algunos elementos mas rebeldes y robustos resistian los embites del cincel empujado por la marreta de 2 kg, otros salian sin esfuerzo alguno. las viejas presas de la pared escuela tambien han pasado al olvido, con sus tornillos sikados incluidos.
Como testigo, el halcon del budiño y el lagarto de la Enam y una cámara de fotos que dejó algunas instantaneas...


